Guerra de Almohadas

Hace poco chárlabamos con Pablo Valdés, entre medio de una entrevista; y me recordaba la adhesión que tuvo la iniciativa lanzada en Doctámbulos!, de una guerra de almohadas; tal cual ya se hizo en otros lugares del mundo.

En los medios tuvo bastante visibilidad, yo incluso recordé que era este sábado, mediante Arriba Córdoba; uno de los programas matutinos de mayor difusión local.

Como ven, la respuesta fue muy buena.
La reunión se desarrolló en el acceso al Parque Sarmiento, por Avenida Valparaíso entre Plaza España y la Ciudad Universitaria, frente a la denominada plazoleta Deán Funes.

Doctámbulos

Luego de los 10 minutos de lucha inicial, hubo un segundo “round” que fue coronado con los participantes arrojando sus almohadas al aire, mientras unas 200 personas contemplaban “la batalla”; la propuesta incluyó un show musical de “Caprichoso Rejunte“.

Vean el video de la lucha!!

Video de LaVoz, fotos de Ceci.

Sublime. Esa es la única palabra con la que puedo describir esta escena de “El Tigre y la Nieve” de Roberto Benigni.
Hace poco le recomendé estas líneas a mi amigo Playo, si ustedes tampoco vieron esta película, por favor, háganlo.
Es excelente.

Acá les dejo la transcripción del monólogo de Benigni en una escena donde le explica a sus alumnos cómo es que un poeta logra escribir poesía:

“Vamos no se queden ahí.
Tómense su tiempo.
No empiecen con poemas de amor.
Son los más difíciles, esperen a tener 80 años.
Escriban sobre otras cosas: el mar, el viento, un radiador.
Un tranvía. No hay una cosa más poética que otra.
La poesía está dentro de uno.

Mírate al espejo.
La poesía eres tú.
Adornen sus poemas. Elijan las palabras con cuidado.
A veces se tarda 8 meses en elegir una palabra.
La belleza comenzó cuando la gente empezó a elegir.

Desde Adán y Eva. Hablando de Eva, saben lo que tardó Eva para elegir la hoja de parra?
Esta? No, Esta otra? No.
Dejó todo el Paraíso sin hojas!

Enamórense. Sino se enamoran todo está muerto.
Enamórense y todo cobrará vida.
Despilfarren su alegría, disipen su júbilo.
Callen o entristezcan con entusiasmo.
Arrojen su felicidad hacia otro.
¿Cómo? Déjenme ver, me olvidé.
Eso deben hacer. No puedo leerlo.

Para transmitir la felicidad, deben ser felices.
Para transmitir el dolor, deben ser felices.
Sean felices, deben sufrir!! No tengan miedo de sufrir.
Todo el mundo sufre.
Si no tienen los medios, no se preocupen.
Necesitan una sola cosa para escribir poesía: TODO.

No intenten ser modernos, es muy anticuado.
Si no se les ocurre nada sentados, pónganse así, o así.
Cuerpo a tierra! Acostados verán el cielo. Qué belleza!
¿Porque no lo hice antes?
¿Qué miran? Los poetas no miran; ellos ven.

Que las palabras les obedezcan. Si la palabra “muro” no obedece,
no vuelvan a usarla en 8 años. Así aprenderá!

¿Qué? No sé, ni idea.

Eso es belleza pura.
Esas líneas en el pizarrón que quiero que se queden ahí para siempre.
Pero bueno, borren todo, empecemos.
Terminó la lección.

Adiós, nos vemos el miércoles.. el jueves! Adiós.