
Si hay algo que no entiendo es por qué Pablo aceptó que fuera unblogger por un día: no puedo escribir posts largos, no puedo redactar bien y ni siquiera tengo algo interesante para decir. Tengo alma de estudiante de ingeniería: si las letras no son variables o alguna constante, entonces no, no sirvo.
Entro en pánico cuando veo la caja de texto en blanco y no sé qué hacer, me siento una hormiga que camina sobre el papel.
Entonces pongo música de fondo… ¿sabían que la música influye directamente sobre nuestras emociones? Ya los griegos le atribuían a la música un origen y decían que sus inventores y primeros practicantes habías sido los dioses y semidioses. Y en el Antiguo Testamento está la historia de David, que cura los tormentos de Saúl con el tañido de su arpa.
Miren la importancia que tiene la música en la vida, que ya Platón y Aristóteles sostenían que los elementos principales de la educación eran la gimnasia y la música, la primera para disciplinar el cuerpo y la segunda para disciplinar el alma.
En la Edad Media y en las épocas que le siguieron, creían firmemente que la música era la manera de llegar a Dios; mientras que la música profana (o no religiosa), expresaba los placeres de la vida. Llegamos a la edad moderna: la música expresa los más profundos sentimientos.
Supongo que coincidirán conmigo, la música no sólo expresa los sentimientos, sino que actúa sobre ellos a la vez que despierta los sentidos. La música invade todos los aspectos de nuestra vida y todas las emociones que puedan surgir. Sobre gustos no hay nada escrito, cada uno tiene su canción para deprimirse, para despertarse de buen humor, para reír, para bailar, para enojarse, para sentir lo que quiera sentir.
Es interesante ver cómo las tribus emo, por poner un ejemplo, buscan sentir “su dolor” en canciones repletas de gritos y ritmos violentos. O cómo una canción triste de amor puede hacernos derrarmar una lágrima. Y por otro lado, es aún más interesante cómo cierta canción, cierta melodía, puede traernos recuerdos que creíamos olvidados, y todas las emociones y sensaciones que traen con ellos.
Como anécdota personal, cada vez que escucho “Me vuelvo loco por vos” de Vilma Palma, me acuerdo de un tachero que me trajo una noche a casa, cantando a más no poder cuando pasaban ese tema en la radio, y recuerdo el olor a pino del aromatizante, el frío que hacía, la noche oscura, y la manera en que todo eso me hizo sonreír.
La música nos transporta, nos transforma e influye en nosotros de una manera casi inexplicable. La música despierta, apaga, crea, transmite.
La música late, fluye, flota, vive y nos hace vivir.
















Me encantó este post.
Pienso que la música es la banda sonora de nuestra vida, como dicen en Alta Fidelidad.
Genial os recuerdos que marcamos con sonidos, sabores, imágenes.
Es cierto, la música es una parte importantísima de la vida de cada uno de nosotros, sin importar los gustos, condiciones sociales, etnias o cualquier otro factor que nos diferencie.
Genial Flo!
Ahora ya sabemos por que Pablo quería que postearas en su blog
muy bueno, yo tambien tengo mis bandas sonoras “de mi vida” y las escucho lo mas seguido posible para evocar epocas en mi vida, la epoca del secundario por ej la rememoro con el cd “Mas” de Ale Sanz y esas viejas canciones que cantaba en clase con mis amigas… Evanescense en mi primer año de facultad y la novedad en cada paso… en fin, la musica hace todo eso realmente
¡Qué bien! Excelente comienzo pero como veo que dos de los unbloggers de hoy empezaron con el tema música, yo voy a pedir: listadito con enlaces a bandas recomendadas, que es la mejor manera de ampliar la cultura.
Hey! muy bueno lo tuyo…y es así, los bloggers escribimos y escribimos todo el día. Sinceramente me encantó lo que has tipeado y bien por P por haberte invitado.Te digo algo más, con el relato del tachero y Vilma Palma dejaste fluir un escritor escondido.
Tenés glamour y supiste seducir con tu relato.
La música debe su nombre a las Musas, esas 9 divinidades encargadas de entretener a los dioses e inspirar a los mortales. Las mismas que te inspiraron para escribir esta entrada. Muy lindo.
Muy cierto lo que decis. Mi estado de animo siempre se ve afectado por lo que escucho. Cuando no se que hacer, escucho musica. O canto. Ayer estaba en un parcial, totalmente perdido, y lo unico que me salia era tararear un tema de Almafuerte… hasta que me salio todo!
ay flor flor…
cuando dejes de poner la excusa de mente de ingeniera vamos a poder seguir disfrutando de estas cosas.
Yo estudio Comunicación Social y después de leer esto solo se que escribo y relato mucho peor que una personita amiga que estudia ingenieria.
besos flor y bien Pablo por la elección.
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