Argentina no existe para los Estados Unidos
Excelente post de Matías donde (una vez más) queda claro que a los yankees (aparte de tener poca cultura) les importa un comino lo que pase fuera de Yankeelandia | Via SindicatoHQ
Excelente post de Matías donde (una vez más) queda claro que a los yankees (aparte de tener poca cultura) les importa un comino lo que pase fuera de Yankeelandia | Via SindicatoHQ

Bueno, creo que por hoy me voy a ir despidiendo. Acá son cinco horas más, yo todavía tengo que preparar la cena, y mis ojos precisan descansar después de todo un día delante del ordenador (lo siento, digo ordenador, pero es que a donde fueres haz lo que vieres y yo ya lo tengo incorporado porque si digo computadora me miran como si fuera tarada y yo me re banco muchas cosas pero no que me miren como si fuera tarada).
En fin, a lo que iba. Por mucho que nos creamos que en España nos tienen por capos (y, se importan todas las cabezas creativas publicitarias, eso no lo niega nadie), y siendo verdad que el argentino es el inmigrante mejor tratado (te diría que incluso mejor que a los ingleses y, loco, son europeos ¿viste?), aún así, el argentino (que no necesariamente las argentinas, que son un valor en alza) tiene fama de creído, agrandado, exagerado y cantamañanas (expresión local para decir que tiene labia pero habla hasta de lo que no sabe).
En fin, yo creo que eso tiene que ver con que la mayoría de los argentinos que andan por acá, si bien suelen integrarse maravillosamente, porque huyen de otros argentinos como del mal de chagas (que si, también es una peste) y se mezclan enseguida con los lugareños – y en el fondo, yo creo que es porque les (¿nos?) gusta ser “el único argentino”–, tienen la mala costumbre, sobre todo al principio, de criticar todo. TODO. Y todo lo que hay en Argentina es MEJOR. Casi como si fueran cuarentones italianos, hablando de la mamma. Y acá no me incluyo porque no. Porque como a mi TODO me gusta, lo de acá, lo de allá y todo lo de alrededor, no soy así. Pero podría, lo llevo en la sangre.
En fin, me voy por las ramas (o sea, la fama de los argentinos como habladores evidentemente no es en vano). Lo que decía, que parece que acá todo fuera peor que allá, de puro nostálgicos y orgullosos que somos. A mi me costó con la música, por ejemplo. Acostumbrada como estaba a escuchar siempre grupos anglosajones, no encontraba cosas que me gustaran, fundamentalmente porque no entendía cuál era la onda (y porque no tenía amigos que recomendaran ¿ves? socializar es fundamental). Pero con el tiempo, vas aprendiendo los usos y costumbres y las cosas no necesariamente están buenas por si mismas pero si están buenas porque empiezan a formar parte de tu cultura, de tu medio, de tu día a día y de tus recuerdos.
Y a pesar de internet, y la globalización y la mar en coche, muchas veces no llegamos a conocer a grupos de otras pampas y otros secarrales por el simple hecho de que… son de otro lado y punto.
Por eso, acá una mini lista de algunos grupos o cantantes que a mi me gusta escuchar y que son autóctonos:
Deluxe: Gallego. Pero de Galicia. Y lindo hasta los huesos, según mi vecina que fue la que me lo pasó ¿debo aclarar que mi vecina es gallega?
The Sunday Drivers: Toledanos. Poperos y molones, con una pronunciación aceptable del inglés. Del ambiente pop-indie, son de los más conocidos.
Sidonie: Raros. Psicodélicos. Peludos.
InBerna: A éstos no los conoce ni dios, pero son amigos.
Walden dos: Otro proyecto de uno de los chicos de InBerna. Como también son amigos, los pongo por darles difusión. Se van haciendo conocidos de a poco, pero van.
La Casa Azul: Son el Miranda! local. En realidad, el grupo es un montaje al estilo Millie Vanilli y detrás de las letros que son delirantes está un pibe que es el creativo publicitario de la campaña “Yo amo a Laura” para la MTV (no sé si la conocen pero acá fue un exitaso). Fueron uno de los candidatos a participar en Eurovisión, porque los españoles se toman ese festival para la chacota.
Facto de la fé y las flores azules: Catalanes. De Barcelona. Tienen toda la onda hippie-intelectual. Buenísimos para escuchar cuando estás trabajando. Muuuuy simples. Me gusta una canción que se llama “El indio”.
Russian red: Mi favorita. Su voz te pone los pelos de punta. Es una nena y ya está haciendo carrerón y es de lo más fresco del pop indie actual. Hace poco fue soporte de Kevin Johansen. Ésta la recomiendo con ganas.
Y bueno, voy dando por finalizado el paso por la casa de Pablo, agradeciendo como las buenas visitas, muy contenta porque me han obligado a ponerle pilas y como acá faltan 30′ para las doce, me despido antes de que se me convierta la calabaza (no vaya a ser que también pierda un zapato y después me tenga que casar con el príncipe, que yo eso de firmar papeles no lo llevo nada bien).
Según un estudio el inglés tiene 1millón de palabras. Español: 275mil.