El fenómeno “Señoras que…”
Ahora bien, no es por desmerecer la creatividad de nuestros amigos españoles, pero… se imaginan las Fan Pages de ”Señoras que…” que podrían llegar a armar los argentinos?
Ahora bien, no es por desmerecer la creatividad de nuestros amigos españoles, pero… se imaginan las Fan Pages de ”Señoras que…” que podrían llegar a armar los argentinos?
Genial sitio con una completa recopilación e investigación del origen y causa de popularidad de los más conocidos memes o cadenas en Internet. Recomendado por El Capitán.

Uno de los pocos tópicos a los que obtuve tantas respuestas negativas, fue sobre cómo hacer andar una Blackberry como módem en una Mac. Todo el mundo me decía lo mismo: “no se puede”, “ya traté con todo, y no hay forma” y más respuestas desalentadoras.
Bueno, después de prueba y error y leer mucho, pude lograrlo.
Algunas aclaraciones antes:
Primero tenemos que parear la Blackberry a nuestra Mac, utilizando la conexión Bluetooth de la misma.
En la Blackberry, tenemos que ir a Menú >> Opciones de Bluetooth.
Allí, nos aseguramos que estén marcadas las opciones:
- “Conectividad de Escritorio”
- “Transferencia de Datos”
Ok, ahora, encendemos el Bluetooth de ambos dispositivos.
En la Blackberry, seleccionamos “Permitir que me encuentren otros dispositivos”
En la Mac, nos vamos a Bluetooth Preferences, Set up Bluetooth Device.




Nota: Para los otros prestadores, busquen esos datos googleando “APN configuración GPRS nombredelcarrier”.
Esto creará una nueva conexión disponible a usar en Network Preferences.
Para conectarnos a Internet, sólo seleccionamos Connect en este cuadro de diálogo, y listo!
Si pueden hacerlo andar en otros equipos y con otra versión de OS lo comentan acá?

Rapidshare, ese amado sitio que todos utilizamos para compartir nuestros archivos más importantes con nuestros contactos personales, parece estar dando los pasos necesarios para lanzar un sitio de descargas de películas con modelo de negocio pago.
Para ello, junto a Warner Brothers, tiene en Beta el sitio RapidMovies, que actualmente tine algunos trailers colgados.
Por ahora el sitio sólo permite a los usuarios Premium reproducir los streams, y bajar gratuitamente los trailers como cualquier otro archivo alojado en el clásico servicio.
Rapidshare ya ha comenzado a montar una red de cobros aparte de la que posee el servicio de hosting de archivos. Adicionalmente, en Alemania ya se pueden conseguir tarjetas prepagas a través de ciertos operadores, esto sumado a un programa de referidos, que posiblemente sirva para cambiar puntos por crédito para utilizar en el sistema, al sumar usuarios a la plataforma de descargas.
Con números tan impresionantes como ancho de banda de 500 Gb para servir los archivos que aloja, Rapidshare sigue estando entre los 25 sitios más visitados del mundo, pero sigue teniendo problemas con las grandes distribuidoras y estudios.
Podrá este acuerdo con Warner funcionar?
Es cuestión de tiempo. Las experiencias anteriores no son muy prometedoras: el popular servicio de Usenet, Guba, comenzó a vender contenido de Warner hace un par de años, y falló estrepitosamente, ya que los usuarios no estaban dispuestos a pagar para descargar este contenido.
Vos, pagarías por el servicio de RapidMovies?

Después del cruce de opiniones que generó el post sobre el logo de Londres 2012 (que me sigue pareciendo horrible) se viene otro caso.
En esta ocasión, le tocó a AOL, si, America OnLine.
El 10 de Diciembre de este año AOL lanzará su nueva imagen y logo, al mismo tiempo que comienza el proceso de convertirse en una empresa centralizada en el contenido, y que en esa fecha sus acciones tendrán lugar en la NYSE (New York Stock Exchange).
El mismo Om Malik lo califica de “lame”.
Yo la verdad que no puedo dejar de estar de acuerdo, por más que quiera.
Dato de color: la agencia encargada del rediseño de la imagen de AOL, es exactamente la misma responsable por el logo de Londres 2012: Wolff Olins.
Coincidencia?

Así sentenció Ana Deveaux, en un almuerzo en SocialSnack.
Inmediatamente le ofrecí escribir un post al respecto para compartir su punto de vista, y aceptó con todo gusto.
Acá les va:
En “mi época” viviamos sumergidos en la fantástica nebulosa de la imaginación en lo que a amores se refiere:
Qué estára haciendo? Cómo es su cuarto? Qué estará pensando?
Vivíamos planeando y replaneando el encuentro, siempre con un amigo aliado, al estilo: “vos andá y preguntale, pero como cosa tuya…”. Cuando la nebulosa era insostenible, uno se animaba a más: (“hola”, del otro lado) sólo con eso, al menos a mí, me temblequeaban las piernas y sentía que esa voz era una locomotora que estaba a punto de pasarme por arriba!!! Y ahí cortaba la llamada, obvio! Antes de morir!
Después quedaba flotando en las nubles con ese “hola” reproduciéndose por miles que giraban en mi cabeza, hasta que asomaba la paranoia: “se dio cuenta” “me escuchó respirar” “sabe que soy yo!”
Alguien llama y corta hoy? Hay algún vintage dando vueltas por ahí?
En esa época todo era soñar. Todo requería de una estrategia, de encuentros planeadamente espontáneos, que siempre estaban a punto de poder fallar.
Ahora leés en su cuenta de twitter: “Estoy yendo a www.fiestasaraza”. A los 5 minutos: “estoy en la fila, qué fiaca”. 10 minutos después: “Entrando, que copado!!”.
Ahora ves sus fotos en Facebook o Flickr para saber cómo era de chiquito/a, cómo le quedaba el uniforme, qué hizo en las vacaciones y cómo le quedaba el traje de baño (o empezando por eso, y después todo lo demás).
Leés todo lo que escribe, abrís todos los links que propone… Es como que lo conocés, sin conocerlo antes de conocerse mutuamente.
Se siente la misma adrenalina?
Esto de poder saber vida y obra y pensamientos, y movimientos me parece que mata todo el romanticismo. Nos hace más obsesivos y menos soñadores.
Es un arma de doble filo saber tanto del otro: si va a ir, no va a ir. Si está twitteando desconsoladamente o si está feliz, si se tiró un pedo!, lees en su muro de Facebook las cosas que le gustan o no le gustan (y se pierde la sorpresa de la coincidencia, esa ilusión de “Uy, a mi también me gustan las películas de la Nouvelle vague!”).
Creo que nos hace movernos en un mundo de seguridades parecido a un auto a toda velocidad, pero muy distinto a una montaña rusa de sensaciones y emociones dispares.
Además, a todo esto, hay que sumarle la presión de estar en riesgo de ser observado por quien te gusta en cualquier momento: tener que ser/parecer cool las 24 hs por si acaso!!! (no me vengan con el “yo soy yo”, que en estas situaciones no aplica).
Bueno, me quedaría escribiendo toda la pantalla acerca de esto, pero no me quiero abusar de la bondad de mi amigo Pablo, a quien le dejo la posta.
Atrevanse a soñar! Sentir ese rollito en la panza es lo más!!
Vos qué opinás, somos menos románticos culpa de internet?